Problemas que resolver cuando empiezas a coser a máquina

¿Qué principales problemas podemos encontrar a la hora de empezar a coser a máquina?

Tanto si llevas años enamorad@ de la costura, como si acabas de llegar a este maravilloso mundo ya te habrás dado cuenta de que es un auténtico arte, bastante sencillo de aprender, pero muy difícil de dominar a la perfección.

Por eso, seguro que estos pequeños consejos que te damos y que hemos ido recopilando a lo largo de años y años de pelarnos con esta maravillosa actividad te vendrán bien.

La costura es un arte antiguo y además importante, ya que más allá de reparar alguna prenda, es precisamente lo que marca el nacimiento de cada prenda, por lo que cada vez que veas una máquina de coser, podrás ver técnicamente a la madre de cada una de las cosas que vistes en tu rutina, sin importar que sea casera o industrial, ahí está la clave.

Sin embargo, este arte no es tan sencillo o práctico como parece, no se trata simplemente de coser y vender una camisa, sino en un conjunto de pasos y además, problemas que se presentan en el proceso. Y precisamente esto último, los problemas, son los que te dejaremos a continuación:

Problemas básicos al momento de iniciar a coser.

¿Qué máquina de coser me compro? ¿Cómo la elijo? Respecto a este tema, en este mismo blog puedes encontrar una guía para que puedas elegir bien qué necesitas, pero resumiendo: No todas las máquinas son iguales, es más, puedes encontrar la idónea para hacer lo que más te guste (Patchwork, costura profesional, arreglos de la ropa de casa, etc…).

Desde bordados, capacidad y estilos hasta la energía que consume y cantidad de producción que vas a necesitar (Si vas a dedicarte profesionalmente, necesitarás una máquina con un motor muy potente y duradero), debes elegir de manera adecuada la máquina que vas a adquirir para no gastar el dinero en vano, pasando por el material que vas a coser (no es lo mismo algodón o tejidos sintéticos), el tiempo que dispones para dedicarle, etc…

Agujas: Al igual que las máquinas, no todas las agujas son iguales, por lo que es necesario que sepas muy bien las prendas que quieres hacer, confeccionar o acomodar. Una vez que lo tienes claro, busca las agujas que tu máquina soporta y que además sean funcionales para el trabajo que debes hacer, evitando así dañar la máquina y las prendas.

Espacio: Una máquina de coser necesita un determinado espacio, que esté cercano a una toma de corriente, en una base firme y sólida que además aguante la vibración de la misma. En caso de tener pedal (afortunadamente, todas las máquinas actuales de calidad lo tienen)  necesitas también espacio para este. Además, si es alguna máquina de producción masiva, pero casera, es probable que incluso necesite una mesa especial, así que debes pensarlo bien para saber dónde la vas a colocar.

Recambios: Mientras más antigua sea tu máquina, más costoso será obtener piezas de recambio. Así que te recomendamos que te hagas con una máquina de coser “relativamente “ nueva (sí, las máquinas de hace 30-40 años pueden ser muy bonitos, pero hacerlas funcionar y sobre todo arreglar, es una tarea mucho más difícil de lo que puedes llegar a pensar) debes buscar bien en el mercado una máquina nueva, ya sea de primera o segunda mano.

Mantenimiento: Al igual que todo artefacto que usa un motor, entre aceites y piezas que deben mantenerse juntas y apretadas es necesario llevar a cabo un proceso de mantenimiento constante para que esta no se dañe, oxide o debilite en relación al trabajo que debes realizar, por lo que casi como una mascota o planta, debes estar pendiente de tu máquina cada día.

Telas: Ya hablamos de los tipos de máquinas y agujas, pero también están los tipos de telas, que de no estar entre la lista de materiales que soporta tu máquina o las agujas, pueden acabar atrancando el motor y el engranaje de la propia aguja, creando gastos adicionales en la máquina al tener que buscar algún técnico o repuesto para que siga funcional y en buen estado.

Hilos: En este caso no sólo debe ser el hilo correcto, sino también de una calidad adecuada para evitar que se rompa a mitad de proceso, así como mantener un sumo cuidado ya que puede enredarse, mezclarse con otro carrete o simplemente, no coser la tela.

Bobina: En piezas específicas como la bobina, es común que se tense mucho el hilo y se rompa, así como quedar mal envuelta de hilo, que no precisamente debe ser error tuyo sino del propio movimiento de la máquina al coser, por lo que es importante que verifiques, en caso de que suceda, que todo esté bien con la máquina a nivel interno. Los manuales actuales de Singer, Toyota Alfo o Brother suelen traer ayudas específicas para que sea sencillo.

Puntadas en falso: Es común ver como las agujas se mueven, dan puntadas en falso o como muchos le llaman, saltan el zurcido porque el hilo se tensa o no forma bucles adecuados en el proceso. En este caso, es recomendable verificar que toda la palanca que sube y baja la aguja esté en orden y luego, llevar la vista por todo el camino del hilo para asegurarse de que no haya errores o nudos atravesados.

Desequilibrio: Puede coser torcido, romper el hilo o saltar cada puntada, pero lo cierto es que en estos casos, el enhebrado del hilo o la calidad de este, produce que la máquina se desbalancee y cometa errores que pueden dañar tu tela o pieza entera.

Zurcido torcido: Si ves que al momento de coser la línea comienza a fruncirse, es probable que el hilo esté tenso o como muchas veces sucede, no es el hilo adecuado para el trabajo que estás realizando.

Estos son sólo unos pocos, existen muchos detalles más que pueden presentar inconvenientes al momento de coser, sin embargo, tanto estos expuestos como los demás, los irás reconociendo con facilidad a medida que vayas ganando experiencia en este mundo que tanto engancha 😀

Si tienes algún problema con tu máquina de coser, déjanos un comentario e intentaremos ayudarte!

Comments
  1. ERIKA fuentes

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